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¿Hacia dónde apunta la investigación sobre probióticos?

por Floratil | 23 febrero, 2021 | 0 comentarios

El estudio de los beneficios de los probióticos, a los que los científicos definen como: «complementos dietéticos microbianos vivos benéficos para el huésped, al mejorar su equilibrio intestinal microbiano”, data del año 76 A.C., cuando Hipócrates, padre de la medicina, recomendaba el consumo de leche fermentada para tratar problemas gastrointestinales y señalaba: “que el alimento sea tu mejor medicina y que tu mejor medicina sea el alimento”.

En 1964 Vergio usó por vez primera el término al comparar los efectos negativos que los antibióticos causaban en la microbiota intestinal con los beneficios que brindaban otros factores que no pudo determinar y decidió llamar “probióticos” en oposición al término “antibióticos”; desde entonces y hasta la fecha, los avances en el estudio de los beneficios que el consumo de estos últimos brindan a tu organismo han sido enormes.

Como sabes, ya está probado que ingerir probióticos, ya sea de forma natural en los alimentos o en sus presentaciones farmacéuticas, te ayuda a mejorar tu sistema inmunológico, al equilibrar la cantidad y calidad de tu microbiota intestinal, lo cual se traduce en una mejor salud gastrointestinal, pero al parecer ésa es solo la punta del iceberg de los muchos beneficios que se pueden obtener, de acuerdo con las recientes investigaciones que se llevan a cabo sobre el tema y que te resumimos en este artículo.

Enfermedades metabólicas

Los padecimientos como la Diabetes, la Enfermedad de Hígado Graso No Alcohólico (EHGNA) y la Obesidad se han convertido en una preocupación mundial por su alto grado de incidencia; sin embargo, al parecer los científicos han encontrado en los probióticos una opción viable para su tratamiento.

Los estudios muestran que este tipo de pacientes sufren disbiosis, resultado de un desequilibrio en su microbiota, debido a un estilo de vida agitado, el consumo constante de antibióticos y una pobre alimentación, lo cual se traduce en incremento de peso, constantes malestares gastrointestinales e inflamación.

La revisión de la literatura científica de 105 estudios reveló que los probióticos favorecen una ligera pérdida de peso, de porcentaje de grasa corporal y de circunferencia de cintura si se consumen durante por lo menos seis semanas (siempre bajo prescripción y supervisión médica), en individuos con Diabetes Tipo 2 mejora los niveles de glucemia y desemboca en una disminución de peso corporal y de la inflamación, aunque no mejoran la resistencia a la insulina en pacientes con hígado graso, pero sí otros marcadores de salud metabólica como la producción de enzimas en el hígado; así como la producción de ácidos grasos de cadena corta que pueden ayudar a prevenir el cáncer de colon o reducir el colesterol.

Lectura recomendada: «Uso de los probióticos en la salud».

Síndrome de Intestino Irritable (SII)

Otro padecimiento que hoy por hoy afecta al 11% de la población mundial y genera un exceso de gasto en salud es el Síndrome de Intestino Irritable (SII), las investigaciones sobre la incidencia benéfica de los probióticos en este tema, han demostrado que cuando la microbiota intestinal está balanceada en cantidad y calidad se reducen los índices de inflamación y se permite una mejor función intestinal.

Por ello es cada vez más importante la investigación que se hace sobre los factores biológicos y el estilo de vida con la finalidad de mejorar la respuesta de los tratamientos nutricionales, cuyo objetivo es potenciar el aprovechamiento de los alimentos, al mismo tiempo que se logra la pérdida de peso, así como una reducción de síntomas como dolor y acidez.

Eje Intestino-Cerebro

Todo lo anterior sin olvidar las investigaciones que realizan sobre la importancia del Eje Intestino-Cerebro, con las que se pretende demostrar que los órganos del cuerpo trabajan de forma integral y que tanto el cerebro como el sistema gastrointestinal -éste último considerado como un segundo cerebro- están conectados a través de los sistemas inmunológico, nervioso y circulatorio, a lo que pueden deberse padecimientos como Alzheimer, Parkinson, Déficit de Atención e incluso algunas alergias.

El funcionamiento integral de ambos órganos depende del balance de la microbiota intestinal que se puede lograr a partir de la ingesta de probióticos, ya sea a través de los alimentos o de presentaciones farmacéuticas, lo cual generará un estado ideal de eubiosis.

La ciencia cada vez logra mayores descubrimientos al respecto, pero sin lugar a duda, Hipócrates no se equivocó, los avances en la investigación sobre probióticos nos lleva a considerar que aquello de lo que nos alimentamos es nuestra mejor medicina.

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